Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, asistirán este miércoles 22 de julio a una nueva audiencia ante una corte federal en Nueva York, en el marco del proceso penal que ambos enfrentan en Estados Unidos. La diligencia corresponde a la tercera comparecencia desde su captura, ocurrida en enero de este año, y estará enfocada en aspectos procesales relacionados con la preparación del caso.
El exmandatario venezolano, de 63 años, permanece recluido junto a Flores en un centro penitenciario federal de Brooklyn desde el 3 de enero de 2026. Ambos fueron trasladados a territorio estadounidense tras un operativo militar realizado en Caracas por fuerzas de Estados Unidos.
Tras esos hechos, Delcy Rodríguez asumió las funciones de mandataria interina de Venezuela, mientras que el Gobierno de Estados Unidos pasó a ejercer control de facto sobre las exportaciones de petróleo venezolano. Los recursos obtenidos por esas ventas son administrados mediante cuentas especiales bajo supervisión de las autoridades estadounidenses.
Durante la audiencia prevista para este miércoles, la Fiscalía y la defensa revisarán la organización y clasificación del material probatorio, así como las mociones presentadas antes del juicio. Por el momento, no está previsto que el juez fije una fecha para el inicio del proceso judicial.
Maduro se ha declarado no culpable de los cuatro cargos que le atribuye la justicia estadounidense: conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ese tipo de armamento. Por su parte, Cilia Flores enfrenta cargos relacionados con la importación de drogas y la posesión de armas.
En las audiencias anteriores, la defensa argumentó que Maduro mantiene inmunidad por haber ejercido como jefe de Estado y lo ha presentado como un “prisionero de guerra”.
Entre los asuntos que podrían ser retomados por los abogados Barry Pollack y Mark Donnelly figura la legalidad del operativo mediante el cual Maduro fue capturado en Caracas y trasladado posteriormente a Estados Unidos. La defensa también prevé insistir en que los tribunales estadounidenses no tendrían competencia para conocer el caso, una posición que ha sido objeto de análisis jurídico y que, según una publicación de The New York Times, estaría sustentada en disposiciones de la legislación estadounidense que podrían limitar la jurisdicción de esas cortes sobre este proceso.
La audiencia hace parte de la etapa preliminar del caso y estará centrada en asuntos de procedimiento, mientras las partes continúan preparando sus argumentos antes de un eventual juicio cuya fecha aún no ha sido definida.







