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Muerte de bebé en Arauca: familia exige respuestas y hospital entrega explicación médica

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Una familia residente en zona rural de Arauca pidió explicaciones por la muerte intrauterina de una bebé cuya madre había sido remitida al Hospital San Vicente de Arauca con un embarazo de 36 semanas y cinco días.

De acuerdo con la información suministrada, la paciente ingresó al servicio de urgencias del Hospital San Vicente de Arauca el 8 de septiembre, aproximadamente a las 8:50 de la noche, remitida desde Panamá de Arauca.

Carlos Corredor, padre de la bebé, relató que su esposa comenzó a presentar malestar mientras se encontraba en la finca donde reside la familia. Ante la situación, inició el traslado buscando atención médica.

“Ella presentó un dolor, le dolía mucho la cabeza y un dolor así bajito, y me dijo que se sentía mal, que yo creo que ya la niña estaba para nacer”, manifestó Corredor.

Según su testimonio, inicialmente movilizó a su esposa en canoa hasta Bocas de Ele y posteriormente continuaron el recorrido en motocicleta hasta Panamá de Arauca debido a las dificultades de transporte y a sus condiciones económicas.

“La saqué en canoa hasta las Bocas de Ele y ahí, pues, no había carro (…) por bajo recurso la transporté en la moto hasta Panamá Arauca”, aseguró.

El padre afirmó que en el centro asistencial de Panamá de Arauca le informaron que su esposa presentaba niveles elevados de tensión arterial. Posteriormente fue remitida al Hospital San Vicente de Arauca.

Corredor indicó que, de acuerdo con la información que recibió, la bebé tenía un tamaño considerable y se encontraba sentada, por lo que entendía que el nacimiento debía realizarse mediante cesárea.

“El médico le dijo que la bebé estaba demasiado grande (…) y que la bebé todo el tiempo había venido sentada, que ella no la podía tener normal, que tenían que hacerle una cesárea”, relató.

Según el padre, durante la mañana siguiente le comunicaron que prepararían a su esposa para el procedimiento quirúrgico y le solicitaron conseguir pañales y tener lista la ropa de la bebé.

Corredor aseguró que posteriormente su esposa se acercó a él llorando y le comunicó que la bebé había fallecido.

“Me abrazó, sentí una gota fría y ella lloró y me dijo: ‘Mi amor, la niña, la niña se me fue, la niña se murió, la niña está muerta’”, recordó.

Tras lo sucedido, el padre pidió que se establezcan las circunstancias que rodearon la muerte de su hija y señaló que no pretende anticipar responsabilidades mientras se conocen los resultados médicos correspondientes.

“Exijo respuestas, que me den todas las respuestas: por qué falleció mi bebé, cuál fue la causa (…) pero que sea legalmente. No quiero culpar a nadie”, expresó Corredor.

Por su parte, Iván Darío Gómez, ginecólogo del Hospital San Vicente de Arauca, sostuvo que la paciente recibió atención desde su ingreso y que los estudios practicados permitieron identificar una diabetes gestacional no controlada y un cuadro de hipertensión crónica.

“Nosotros le dimos la atención requerida en el momento dado, de inmediato. Tan pronto llegó la paciente se le hicieron sus estudios y sus controles. Se determinó que tenía una diabetes gestacional no controlada (…) y la hipertensión, una hipertensión crónica”, explicó Gómez.

El especialista aseguró que la paciente estaba prevista para ser llevada a cirugía, pero señaló que hacia las 5:00 de la mañana se produjo la muerte intrauterina de la bebé.

“La teníamos precisamente ya determinada para que se operara (…) pero ya sobre las cinco de la madrugada prácticamente el bebé falleció. Le realizamos la cesárea respectiva”, afirmó.

Gómez explicó además que, con autorización de la familia, se realizaron estudios al cuerpo de la recién nacida para establecer las causas de la muerte. Según su declaración, los análisis identificaron una cardiomegalia, alteraciones en las válvulas cardíacas y una lesión renal con hidronefrosis.

“Determinan una cardiomegalia, un corazón mucho más grande de lo normal que ocupaba la mitad del espacio de la caja torácica, con daños de las válvulas; adicionalmente, una lesión renal importante, una hidronefrosis importante”, señaló el ginecólogo.

De acuerdo con la explicación entregada por el médico, estos hallazgos estarían relacionados con los efectos de una diabetes gestacional que, según sostuvo, no había sido controlada durante el embarazo.

El especialista manifestó que el fallecimiento ocurrió cuando la bebé todavía se encontraba en el útero y aseguró que esta conclusión se estableció a partir del seguimiento realizado durante la hospitalización.

“Fallece en útero, porque es sobre las cinco de la mañana que el bebé fallece en útero. Es el cálculo que tenemos nosotros de cuando se le está escuchando al bebé a cuando no se escuchó, porque se le están haciendo monitoreos”, indicó.

Gómez sostuvo igualmente que, debido a las lesiones cardíacas identificadas, el pronóstico de la bebé era desfavorable incluso si el nacimiento se hubiese producido con anterioridad.

“Aun ese bebé, habiéndolo sacado, por ejemplo, así lo hubiéramos sacado el día que llegó, no sobrevive por las lesiones importantes del corazón que tiene”, afirmó.

El médico agregó que el diagnóstico oportuno de diabetes gestacional durante los controles prenatales permite adoptar medidas relacionadas con alimentación, seguimiento y tratamiento para controlar los niveles de glucosa y disminuir riesgos durante el embarazo.

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