En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el psicólogo clínico Ricardo Anave dialogó con Al Aire Noticias sobre la importancia de visibilizar esta problemática de salud pública, desmitificar sus causas y fortalecer los canales de apoyo psicosocial, especialmente en regiones como Arauca.
Cada 40 segundos, una persona se suicida en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Colombia, la media es de una muerte por suicidio cada 40 minutos. En Arauca, los registros históricos han llegado a ubicar al departamento entre los cinco primeros del país con mayor tasa de suicidios consumados, especialmente entre los años 2015 y 2017.
El psicólogo clínico Ricardo Anave explicó que el suicidio debe ser abordado como un fenómeno multifactorial que involucra elementos “biopsicosociales, trastornos mentales, desempleo, falta de oportunidades y experiencias afectivas dolorosas”. Añadió que el abordaje debe ser colectivo: “La prevención del suicidio es tarea de todos”.
Sobre las creencias que rodean al tema, Anave señaló que expresiones como “valiente” o “cobarde” alimentan mitos que impiden una comprensión real del sufrimiento de quienes atraviesan estas crisis. “No se trata de valores. Se trata de sufrimiento, y el sufrimiento se puede aliviar”, explicó.
Arauca ha vivido años críticos, como en 2017 cuando se registraron 37 suicidios consumados. Aunque las cifras han variado en años recientes, el departamento sigue estando entre los diez con mayor incidencia. Anave destacó fenómenos atípicos en la región, como el incremento de casos durante el mes de octubre, un patrón no usual a nivel nacional.
En cuanto al acceso a salud mental, el especialista fue enfático al afirmar que el sistema presenta barreras estructurales: “En Colombia, el componente de salud mental en las EPS es deshumanizado. Hay casos en que a los psicólogos les pagan $5.000 o $7.000 por consulta”, lo que, según él, limita una atención digna y efectiva.
Las líneas de atención han sido una alternativa vital, como la Línea CRUE Arauca (3124240420), la cual fue la cuarta línea de atención en salud mental y prevención del suicidio a nivel nacional. Según Anave, “muchas personas llaman de forma anónima, solo buscando que alguien las escuche sin juzgar”.
Uno de los factores protectores más resaltados por el experto fue la actividad física como herramienta terapéutica. “El deporte oxigena la mente y conecta con la vida”, aseguró. Añadió que iniciativas locales como la apertura de gimnasios y eventos deportivos en Arauca han contribuido a disminuir el impacto negativo de la conducta suicida.
Además, Anave enfatizó la importancia de una educación emocional desde la infancia, que permita a niños y jóvenes identificar, comprender y expresar sus emociones. “Si tú le educas a tu hijo que ante la tristeza es válido llorar, ahí hay una educación en masculinidad constructiva”, sostuvo.
El especialista también hizo un llamado a la empatía y la escucha activa: “El suicidio no es deseo de morir, es deseo de dejar de sufrir”, puntualizó. “El ser humano, cuando tiene un malestar emocional, solo necesita dos oídos que lo escuchen”, y explicó que hablar de la muerte de forma simbólica pueden ser señales de alerta presentes en una persona que, en el fondo, necesita empatía, comprensión y atención oportuna.

