La apicultura colombiana avanza en su proceso de desarrollo mientras enfrenta desafíos relacionados con el cambio climático, la informalidad en la producción y la adulteración de la miel. Así lo señaló Fabio Díaz Granados, presidente de Fedeabejas, quien indicó que el país aún mantiene una estructura productiva basada principalmente en pequeños apicultores, aunque con un potencial significativo de crecimiento en regiones como los Llanos Orientales y la Amazonía.
De acuerdo con Díaz Granados, la actividad apícola en Colombia sigue siendo una actividad en consolidación, con predominio de pequeños productores. “La apicultura nacional aún sigue siendo una apicultura en vías de desarrollo. Es una apicultura que se caracteriza porque el 90% es una apicultura pequeña, en donde el promedio de colmenas por apicultor es de 5, 10 o 15 colmenas”, explicó.
En ese contexto, Fedeabejas trabaja en estrategias para fortalecer el sector mediante procesos de capacitación y formalización. “Queremos nosotros, como Fedeabejas, seguir trabajando para, primero, buscar la profesionalización de la apicultura, y segundo, un desarrollo y un fomento apícola acorde con la ley que propuso Fedeabejas y que fue sancionada en enero del 2022”, indicó el dirigente gremial, al referirse al marco jurídico que regula la actividad en el país.
En la región de los Llanos Orientales se concentra parte importante del potencial productivo. Según cifras entregadas por el gremio, en la región se producen alrededor de 1.350 toneladas de miel al año, de las cuales el departamento del Meta aporta cerca de 900 toneladas.
Frente a este panorama, Díaz Granados afirmó que Arauca tiene condiciones para ampliar su producción. “Arauca tiene todos los medios y toda la capacidad para que, por lo menos, iguale una producción como la del Meta”, señaló.
El dirigente también destacó el respaldo que han recibido desde autoridades regionales y empresas del departamento para impulsar la actividad. “Todo está servido para tener una apicultura potente, en crecimiento y que realmente cumpla con las expectativas que tenemos del sector”, afirmó.
No obstante, el sector enfrenta dificultades asociadas a fenómenos climáticos. “El cambio climático es un aspecto que no lo podemos controlar y que afecta a la apicultura como afecta a todo el sector agropecuario”, explicó, al advertir que las lluvias y sequías fuera de temporada afectan las cosechas de miel.
Díaz Granados indicó que las condiciones climáticas registradas recientemente podrían reflejarse en una disminución de la producción nacional. “Particularmente el inicio de este año y el año pasado fueron inicios muy lluviosos y eso, cuando saquemos las cifras, yo creo que nos va a mostrar un decrecimiento en la producción apícola del país”, señaló.
Otro de los problemas señalados por el gremio es la comercialización de productos adulterados. “Uno de los grandes problemas y retos que tenemos es seguir trabajando contra la adulteración y la falsificación de los productos de las abejas, ya que el 70% de la gente que está consumiendo o que cree que está consumiendo miel no lo es”, afirmó.
Ante esta situación, el dirigente indicó que se adelantan procesos de capacitación para que los consumidores identifiquen la miel genuina y eviten adquirir productos que no corresponden a este alimento natural.
En paralelo, Fedeabejas también ha trabajado con diferentes instituciones para mejorar el manejo de enjambres en zonas urbanas. Según explicó, los cuerpos de bomberos han sido capacitados para atender este tipo de situaciones sin eliminar las abejas. “Antes los bomberos mataban las abejas que encontraban por ahí para evitar un riesgo. Ya los bomberos están capacitados. Los bomberos deben recoger los enjambres que estén en vías públicas o postes de alumbrado”, indicó.
