Las afectaciones climáticas sobre la ganadería colombiana siguen creciendo. Con corte al 21 de septiembre de 2026, el país registra 19.030 bovinos muertos, más de 511.000 animales desplazados y pérdidas económicas estimadas en $95.065 millones, según el más reciente consolidado de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) y el Fondo Nacional del Ganado (FNG).
El reporte señala que 3.252.715 hectáreas han resultado afectadas por el verano, mientras otras 736.457 hectáreas presentan algún grado de inundación. Las cifras reflejan los diferentes efectos que las condiciones climáticas están provocando en las regiones ganaderas del país.
De los $95.065 millones calculados en pérdidas, $52.238 millones corresponden a la muerte de animales, $27.479 millones a producción que dejó de generarse durante el periodo y otros $15.348 millones a los gastos derivados del desplazamiento del ganado.
Fedegán precisó que este cálculo no contempla los recursos necesarios para recuperar las hectáreas afectadas ni otros conceptos como daño emergente y lucro cesante. Por esta razón, el costo económico total de la emergencia podría superar el valor registrado hasta ahora.
En agosto, el gremio ganadero había pedido mantener las medidas preventivas pese a que las condiciones observadas entonces eran menos críticas frente al año anterior. También había advertido desde meses atrás sobre la posibilidad de un fenómeno de El Niño de alta intensidad.
Caribe concentra miles de bovinos muertos por El Niño
La región Caribe aparece entre las zonas con mayores consecuencias para la actividad ganadera. La Guajira reporta 4.434 bovinos muertos y 681.454 hectáreas afectadas por el verano, mientras Magdalena registra 4.706 animales muertos y 300.340 hectáreas comprometidas.
En Sucre se contabilizan 3.218 bovinos muertos y 422.642 hectáreas afectadas. Cesar registra 3.438 animales muertos y 196.187 hectáreas impactadas, mientras que en Bolívar la cifra llega a 1.080 bovinos y 46.885 hectáreas.
La reducción en la disponibilidad de agua y alimento también ha llevado a los productores a trasladar sus animales. Casanare encabeza el reporte de movilizaciones con 167.011 bovinos desplazados, seguido por Magdalena, con 67.462; Boyacá, con 64.971; Sucre, con 61.187, y Bolívar, con 41.425.
Más de 3,2 millones de hectáreas afectadas por el verano
En cuanto a superficie impactada, La Guajira registra la mayor extensión afectada por el verano, con 681.454 hectáreas. Le siguen Tolima, con 523.409; Boyacá, con 488.552; Huila, con 303.819; Magdalena, con 300.340, y Cesar, con 196.187 hectáreas.
En Boyacá, además, las afectaciones alcanzan a 107 de sus 123 municipios, de acuerdo con el consolidado.
El panorama cambia en departamentos del sur y el oriente del país, donde las inundaciones también están generando impactos sobre el territorio. Caquetá registra 502.316 hectáreas afectadas por inundaciones y Casanare suma 216.374, mientras Arauca reporta 17.767 hectáreas bajo esta condición.
Ganaderos buscan prepararse ante condiciones climáticas extremas
Ante el aumento de las cifras, se mantiene el llamado a los productores para fortalecer las medidas de prevención. Entre las acciones planteadas se encuentran garantizar fuentes de agua, conservar forrajes, realizar traslados preventivos de animales cuando sean necesarios y proteger los recursos naturales disponibles en las fincas.
Ricardo Arenas Ovalle, médico veterinario, autor del Manual Práctico Ganadero y coordinador de las Cadenas de Carne y Leche de Fedegán, señaló durante una reunión de expertos ante el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el ICA y el DANE que la preparación de las explotaciones debe concentrarse principalmente en tres aspectos.
“Garantizar la disponibilidad de alimento para los animales, fortalecer la gestión del agua y priorizar el bienestar y la salud del hato como medidas para reducir el impacto de los eventos climáticos extremos”, explicó Arenas.
El balance con corte al 21 de septiembre muestra que los efectos del clima ya se traducen en pérdidas de animales, reducción de la producción, movilización de ganado y afectaciones sobre millones de hectáreas. La evolución de las condiciones durante las próximas semanas determinará el alcance final de los daños para la ganadería colombiana.







