El Gobierno colombiano avanza en una estrategia de articulación regional en inteligencia con Venezuela, Ecuador y Perú para enfrentar la expansión del ELN y las estructuras del narcotráfico en zonas fronterizas como Arauca, Norte de Santander, entre otros, según confirmó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, en entrevista con Caracol Radio.
La iniciativa se conoció luego de la visita oficial a Estados Unidos y del encuentro entre el presidente Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump, en el que se revisaron los mecanismos de cooperación en seguridad y la estrategia antidrogas.
De acuerdo con el jefe de la cartera de Defensa, las operaciones militares en departamentos como Putumayo y Nariño han incrementado la presión sobre las organizaciones armadas, lo que ha generado desplazamientos hacia corredores limítrofes. “Propusimos articularnos aún más con mejores capacidades de la mano de Estados Unidos, pero también proponemos que sea con Venezuela para cerrarle cualquier espacio al cartel del ELN en zona fronteriza y en el suroccidente del país”, señaló.
El ministro explicó que, ante golpes operacionales en una región específica, las estructuras ilegales buscan reubicarse. “Cuando uno afecta fuertemente, como lo hemos hecho en Putumayo y Nariño, los criminales intentarán expandirse a otro lado y casi siempre se ubican donde haya rutas fáciles del narcotráfico”, afirmó.
En ese contexto, mencionó la situación en Ecuador. “Hemos visto que esos criminales han encontrado algunos espacios en el hermano país de Ecuador y tenemos que atacar un crimen internacional o transnacional con cooperación internacional”, indicó. La propuesta también contempla coordinación con Perú para impedir la consolidación de corredores binacionales para el tráfico ilícito.
Sánchez aclaró que la estrategia no contempla operaciones militares conjuntas con Venezuela. “Operativos conjuntos no se está desarrollando absolutamente ni va a haber. Cada país opera en su territorio, pero sí comparten información de inteligencia para lograr afectar la amenaza”, precisó.
Según explicó, el acercamiento con Venezuela se gestiona por vía diplomática, a través de la Cancillería, y se centra en el intercambio de información estratégica para anticipar movimientos, identificar cabecillas y neutralizar rutas de tráfico.
ELN y disidencias, eje de la conversación con Estados Unidos
El ministro confirmó que el Ejército de Liberación Nacional fue uno de los temas centrales en la agenda bilateral con Washington, debido a su presencia en la frontera colombo-venezolana y su participación en economías ilícitas.
“Ahí, en ese límite entre Colombia y Venezuela, hay un cáncer que es el narcotráfico, donde hay unas bacterias que son los carteles del ELN y el cartel de las disidencias de alias ‘Calarcá’, que se pelean la zona”, expresó.
De acuerdo con el funcionario, estas estructuras combinan control territorial, producción de cocaína y violencia armada para proteger rutas internacionales.
Sánchez defendió la política de intervenir desde la producción de droga y no únicamente en la exportación. “Es mucho más eficiente atacar el problema cuando comienza a surgir: reemplazar cultivos ilegales, afectar los laboratorios —cada 40 minutos destruimos uno— y hacer la interdicción más cercana a los centros de producción”, afirmó.
Añadió que la presión operacional es constante. “Cada 20 horas tenemos un combate contra estructuras criminales”, sostuvo.
Finalmente, el ministro señaló que la reunión en Washington permitió ajustar percepciones sobre el esfuerzo colombiano en la lucha antidrogas. “Antes de esta interacción había una desinformación en la cual prácticamente decían que nosotros no estábamos haciendo nada contra el narcotráfico. Al mostrar con hechos y datos todo lo contrario, el cambio es a nivel estratégico”, concluyó.
La estrategia, según el Gobierno, apunta a consolidar cooperación internacional, fortalecer capacidades tecnológicas y cerrar espacios a organizaciones armadas en zonas de frontera.

