A través de un comunicado, el ELN se atribuyó el asesinato de los dos escoltas del Senador Jairo Castellanos, ocurrido el pasado 5 de febrero cuando se movilizaban en la vía Fortul – Tame. Allí fueron atacados de forma indiscriminada con ráfagas de fusil por hombres apostados sobre la vía. En este hecho, perdieron la vida el policía Esmely Manrique Valencia y el escolta de la UNP, Wilmer Leal.
Según indicó el grupo armado ilegal, se dio la orden de disparar debido a que el vehículo no atendió el llamado de pare. “No fue nuestro objetivo, tampoco nuestra orientación, atentar contra el Senador Castellanos o constreñir sus tareas electorales en la región” asegura el ELN en su comunicación pública.


