El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), a través del establecimiento penitenciario de Arauca, realizó una jornada orientada a las personas privadas de la libertad que están próximas a recuperar su libertad o que ya culminaron su condena, con el propósito de acercarlas a oportunidades laborales, institucionales y de formación.

El dragoneante Julián Mauricio Ordoñez, funcionario del INPEC en Arauca, explicó que estas actividades buscan facilitar el proceso de reintegración social y reducir los temores que pueden surgir tras varios años de reclusión.
“Esta es la actividad que se tiene para que ellos empiecen a conocer, después de tantos años de estar privados de la libertad, y empiecen a perder ese miedo con las empresas”, señaló.
Durante la jornada participaron diferentes entidades públicas y privadas que socializaron su oferta de servicios. Entre ellas estuvieron el SENA, programas de empleo, entidades de salud mental, la Defensoría del Pueblo y el Sisbén, entre otras instituciones invitadas.
Según indicó el funcionario, esta es la primera feria del año en Arauca, aunque corresponde a la tercera jornada desarrollada a nivel nacional por el INPEC dentro de esta estrategia de resocialización.
Ordoñez también hizo un llamado a la ciudadanía para disminuir la estigmatización hacia quienes ya cumplieron sus penas. Indicó que muchas personas llegan a prisión por distintas circunstancias sociales, familiares o económicas, y posteriormente buscan reconstruir sus proyectos de vida.
“No por esta razón tenemos que rechazarlos, antes tenemos que empezar a aceptar que como cualquier otra persona podemos vernos inmersos en diferentes situaciones”, expresó.
Además de la oferta externa, dentro del centro penitenciario se desarrollan programas permanentes de estudio, trabajo y enseñanza. El establecimiento mantiene un convenio con el colegio Francisco José de Caldas, que permite a los internos adelantar su bachillerato, así como procesos de formación con el SENA.







