Los municipios de Arauquita, Fortul y Tame reportan afectaciones en vías, cultivos y comunidades rurales durante la actual temporada de lluvias.
La Unidad Departamental de Gestión del Riesgo realizó la tercera sesión del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, ampliada con participación de varios municipios del departamento, para evaluar las emergencias provocadas por las lluvias y revisar las medidas preventivas ante el eventual fenómeno de El Niño.
Durante el encuentro, las autoridades municipales expusieron las afectaciones registradas en diferentes zonas del departamento, especialmente en sectores rurales impactados por inundaciones y desbordamientos de ríos.
Daney Bayona, profesional de la Unidad de Gestión del Riesgo Departamental, explicó que aunque las proyecciones climáticas anuncian posibles sequías en los próximos meses, actualmente las principales emergencias están asociadas al incremento de caudales y al comportamiento de varios afluentes.
“Independiente de que el fenómeno del Niño anuncie algunas sequías a futuro, en estos momentos encontramos diferentes situaciones relacionadas con inundaciones. La naturaleza del departamento hace que existan zonas históricamente inundables, pero también hemos identificado fenómenos que se han salido del comportamiento habitual y que han generado afectaciones importantes en varias comunidades”, señaló el funcionario.

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Según el reporte presentado durante el consejo, uno de los casos más complejos corresponde al municipio de Arauquita, donde los distritos 1, 2 y 6 presentan graves afectaciones por el desbordamiento del río Caranal.
Bayona explicó que este fenómeno se relaciona con procesos de desencauzamiento que se presentan desde hace varios años debido a las aguas provenientes de la Sierra Nevada del Cocuy y al comportamiento de distintas cuencas hídricas.
“En el sector entre la vereda Naranjo, en Tame, y la vereda Piedecerro, en Fortul, el río normalmente busca un desencauzamiento. Muchas veces las aguas recargan hacia otras cuencas, pero en esta ocasión gran parte del caudal se descargó sobre el río Caranal y eso terminó generando inundaciones de gran magnitud en varios sectores rurales”, indicó.
Las afectaciones más visibles se concentran en zonas cercanas al caserío El Cacareo y la vereda Santa Isabel, donde se reportaron daños en infraestructura vial y pérdida de áreas productivas.
“Hay un box culvert que colapsó, la vía ya se fracturó en dos tramos y existen muchas hectáreas de cultivos, fincas, proyectos agrícolas y sectores de lechería que están siendo fuertemente afectados. También tenemos daños en vías terciarias y dificultades de movilidad para varias comunidades”, agregó Bayona.
La Gobernación programó una visita técnica junto al Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Fortul y comunidades de Arauquita con el propósito de realizar un diagnóstico detallado y establecer posibles medidas de atención.
De acuerdo con el funcionario, el recorrido permitirá identificar acciones inmediatas para mitigar los efectos de la emergencia en las poblaciones ubicadas sobre la ribera del río Caranal.
“La idea es que entre el municipio y el departamento podamos utilizar las herramientas disponibles y empezar a formular diferentes opciones de respuesta. Lo que buscamos es avanzar en acciones que permitan atender esta situación de calamidad que hoy afecta a varias comunidades del piedemonte araucano”, manifestó.
En el sector de El Progreso también se reportaron inundaciones debido a la acumulación de aguas y la formación de regaderos que han venido impactando a familias rurales y zonas productivas.
Frente a una posible declaratoria de calamidad pública, Bayona confirmó que el municipio de Tame actualmente se encuentra bajo esa figura, mientras otras administraciones avanzan en los censos y registros de damnificados para establecer la magnitud de las pérdidas.
“Antes de declarar una calamidad pública es importante agotar las herramientas y los recursos disponibles. Cada municipio está realizando sus respectivos registros de damnificados para poder tener claridad sobre el impacto real de la emergencia y así definir si se requiere acudir a mecanismos adicionales de apoyo departamental o nacional”, explicó.
Sobre el comportamiento del río Arauca en la capital del departamento, la Unidad de Gestión del Riesgo informó que hasta el momento no existen alertas oficiales de emergencia, aunque se mantiene monitoreo permanente.
El funcionario indicó que en las últimas horas líderes de la vereda Clarinetero reportaron paso de agua en algunos sectores, razón por la cual solicitaron materiales para reforzar barreras de contención y prevenir mayores afectaciones.
Finalmente, Bayona hizo un llamado a las comunidades ubicadas en zonas de riesgo a mantener la prudencia y atender las recomendaciones de los organismos de socorro.
“La gestión del riesgo la formamos todos. El llamado es a no esperar a tener el agua en la cintura para tomar decisiones. Lo más importante siempre será proteger la vida, atender las alertas y trabajar de manera conjunta con los organismos de socorro y las autoridades”, concluyó.






