El juez Alvin Hellerstein negó la solicitud de la defensa de Nicolás Maduro de desestimar el caso, marcando un punto clave en la segunda audiencia celebrada en el Distrito Sur de Nueva York, donde también se evidenciaron momentos tensos y comportamientos que llamaron la atención dentro de la sala.
La decisión se produjo en medio de una audiencia extensa, centrada principalmente en la discusión sobre el acceso a fondos para costear la defensa. Aunque el magistrado aún deberá formalizar algunos aspectos, dejó claro su rechazo inicial a archivar el proceso, lo que mantiene el curso del caso judicial contra el exmandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores.
Durante la diligencia, el periodista de NTN24, Roberto Macedonio, quien estuvo presente, relató que el momento más determinante ocurrió cuando la defensa pidió cerrar el caso. “Lo que le pido es que directamente desestime esta causa”, dijo el abogado, a lo que el juez respondió de forma inmediata: “Letrado, no voy a hacer eso”.
La reacción en la sala fue inusual para este tipo de procedimientos judiciales. Según el reportero, “toda la sala se ha reído… algunos han soltado una carcajada”, en un episodio que rompió el silencio habitual del tribunal y evidenció la sorpresa ante la solicitud de la defensa.
Más allá de esta decisión, la audiencia también estuvo marcada por resoluciones adicionales. El juez ordenó restringir el acceso a las pruebas, permitiendo que solo los abogados y el propio acusado puedan revisarlas bajo supervisión. “Maduro podrá verlas siempre en presencia del abogado y solo en compañía de sus letrados”, señaló el periodista.
Según el periódico El País, “el fiscal encargado del caso, Jay Clayton, solicitó al juez Hellerstein que prohíba a los acusados compartir material probatorio con los cuatro coacusados prófugos: el citado hijo de Maduro, el aún ministro del Interior, Diosdado Cabello; Ramón Rodríguez Chacín, exministro del Interior, y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como Niño Guerrero y presunto líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua”.
Asimismo, se autorizó la realización de un examen médico a Cilia Flores tras una solicitud de su defensa. “El juez permitirá a la acusada someterse a un examen médico en la cárcel, a un electrocardiograma”, indicó Macedonio.
El desarrollo de la audiencia evidenció además la complejidad del caso, especialmente por el debate sobre los recursos económicos de la defensa. Según el reporte, “prácticamente una hora y 15 minutos ha sido la discusión… respecto a los fondos con los que pagar la defensa”.
En ese contexto, la defensa insistió en que el acusado tiene derecho a usar recursos congelados, mientras que la Fiscalía sostuvo que las sanciones lo impiden. “El juez simplemente ha escuchado argumentos”, explicó el periodista sobre la falta de decisión en este punto.
Dentro de la sala, el comportamiento de Nicolás Maduro también fue observado con detalle. Macedonio describió que el exmandatario “solo ha pronunciado dos palabras en inglés… ‘Good morning’”, manteniéndose en silencio el resto de la audiencia.
El periodista relató signos de nerviosismo durante toda la sesión. “No dejó de estirarse… sacudía los pies… un movimiento continuo de pies, de brazos y estiramientos permanentes”, lo que contrastó con el protocolo esperado en una corte federal.
Además, señaló que el acusado revisaba constantemente documentos. “Pasaba páginas hacia adelante y hacia atrás… se ponía las gafas, se las quitaba”, mientras seguía la traducción simultánea mediante audífonos.
Sobre su estado general, el periodista fue enfático: “Lo que yo he visto… ha sido un hombre totalmente amilanado… intimidado por el tribunal”, describiendo una actitud distante a la mostrada anteriormente en el ámbito político.
También destacó que, pese a especulaciones sobre su estado físico, “no hay una transformación física evidente… sí, aparentemente está más delgado, pero no mucho más”.
En contraste, Cilia Flores se mostró más calmada durante la audiencia. “La hemos visto más tranquila… con los brazos cruzados”, lo que fue interpretado como una postura de resguardo frente al entorno judicial.
La jornada, que se extendió por más de lo habitual, dejó claro que el proceso judicial seguirá su curso, con nuevas audiencias pendientes y decisiones clave aún por definirse, especialmente en torno al financiamiento de la defensa.
CARGOS CONTRA MADURO
Nicolás Maduro enfrenta cargos federales en Estados Unidos por conspiración narcoterrorista, tráfico de cocaína hacia ese país y posesión de armamento de alto poder, dentro de un expediente construido durante más de diez años por fiscales en distintas jurisdicciones. En el mismo proceso, Cilia Flores está acusada por delitos similares, aunque con diferencias en algunos cargos relacionados con armas. Se trata de imputaciones consideradas de alto impacto para la seguridad nacional, lo que reduce la posibilidad de medidas como la libertad bajo fianza y refleja la dimensión del caso en curso.
En el plano político, Maduro es señalado como un dictador vinculado a violaciones de derechos humanos y a la profundización de la crisis institucional, económica y de orden público en Venezuela, un contexto que ha influido en la decisión de Estados Unidos de no reconocerlo como gobernante legítimo. Esta condición tiene efectos dentro del proceso judicial, ya que no se le concede inmunidad y se cuestiona su representación del Estado venezolano, mientras avanzan las acusaciones que lo relacionan con estructuras criminales y decisiones que habrían contribuido al deterioro del país.
