Las fuertes precipitaciones registradas el 9 de julio de 2026 ocasionaron múltiples emergencias en los municipios de Arauca, Tame, Saravena y Fortul, con afectaciones en infraestructura vial, viviendas, comunidades y zonas ribereñas. El reporte oficial recopila daños relacionados con crecientes súbitas, procesos de erosión, socavación e inundaciones que interrumpieron vías y aislaron sectores rurales.
En el municipio de Arauca, el informe señala que en las veredas Monserrate y Clarinetero, específicamente en el sector de Los Pechos, el río Arauca desarrolló un proceso de erosión y socavación que arrasó el jarillón de protección que evitaba las inundaciones hacia el sector de las lagunas La Rodriguera, aumentando el riesgo para esta zona.
La situación más crítica se reporta en Tame, donde varios puntos resultaron afectados por las crecientes de los ríos Tame y San Lope.
En la vereda La Lobería, el acceso al puente sobre el río Tame fue socavado por la fuerza de la corriente, lo que provocó la interrupción de la vía que comunica el casco urbano con el sector San Salvador. El reporte recuerda que el antiguo puente había colapsado anteriormente por un fenómeno similar.
En ese mismo sector, las crecientes del río continuaron erosionando las riberas hasta ocasionar el colapso de edificaciones ubicadas junto al cauce, mientras que en la vereda Botalón se registraron inundaciones y procesos de socavación en la finca de Yolanda Ríos, con un avance aproximado de 30 metros de ribera. El documento indica que para ese punto se proyectó una obra de enrocado como medida de protección.
Otra de las emergencias en Tame ocurrió sobre el puente del río San Lope, donde diferentes eventos de avalancha afectaron la movilidad entre las veredas San Lope, El Cerrito, Curipao y El Pesebre. Las crecientes también ocasionaron la interrupción de la vía entre el casco urbano y el sector de La Cabuya. Según el informe, el puente había presentado un colapso similar en años anteriores.
En Saravena, el reporte confirma el colapso del puente militar de Caño Negro luego de que el río Bojabá se saliera de su cauce, invadiera Caño Negro y socavara los estribos de la estructura. Como consecuencia, quedó interrumpida la vía que comunica este municipio con Cubará (Boyacá). El documento recuerda que esa infraestructura también colapsó durante la temporada de lluvias de 2022.
Las emergencias en este municipio también incluyen la inundación de la vía entre La Esmeralda (Arauquita) y el centro poblado de Puerto Nariño, así como el aislamiento de la comunidad de Puerto Rico debido al incremento del nivel del río Arauca.
El informe dedica la mayor cantidad de reportes al municipio de Fortul, donde las crecientes afectaron distintos sectores.
En la vereda Pie de Cerro se reportaron fuertes crecientes con alta carga hidráulica hacia los ríos Caranal y Ele. En Puerto Nidia, aproximadamente la mitad del caserío permanecía inundado, mientras que en la vereda Brusela las inundaciones dejaron incomunicada a la comunidad y sin posibilidad de salida.
Otra de las preocupaciones se concentra en el puente sobre el río Tigre, donde el agua sobrepasó la vía nacional y habría generado deformaciones en la estructura. El informe recomienda verificar técnicamente el estado del puente debido a una aparente afectación en sus bases, además de recordar que este río ha ocasionado repetidamente daños sobre la carpeta asfáltica y los accesos.
Las inspecciones también identificaron procesos severos de erosión en la vereda Alto Bello, donde la existencia de antiguas minas de arena incrementa la vulnerabilidad del terreno. En la vereda Los Andes, el río Caranal socavó la ribera hasta dejar expuesto un barranco de arena que, según el informe, se viene derrumbando rápidamente, por lo que se propone la evacuación ante el riesgo inminente.
En la vereda Sitio Nuevo, se reportó un boquete que desvía las aguas del río Caranal y que, de acuerdo con el documento, viene generando afectaciones en Fortul y Arauquita. El reporte advierte que, cuando disminuyan las inundaciones actuales, el flujo podría trasladarse hacia otros cuerpos de agua y mantener las inundaciones en sectores como Salto y Selvas del Lipa.
Asimismo, en la vereda Caracoles se identificó la necesidad de realizar mantenimiento y reforzar una barrera de contención que ha contenido el río Caranal, además de ejecutar labores de limpieza por acumulación de material vegetal frente al jarillón. Finalmente, en la vereda San Francisco se evidenciaron dos curvas del río donde el agua se desborda durante las crecientes, provocando inundaciones que alcanzan los caseríos El Milagro, San Francisco y Sitio Nuevo.
El reporte oficial presenta un registro fotográfico y la ubicación geográfica de cada punto inspeccionado, documentando las afectaciones ocasionadas por las precipitaciones del 9 de julio de 2026 en diferentes municipios del departamento.
*NOTA: Este informe está siendo actualizado por las autoridades minuto a minuto. Se informa a la ciudadanía que pueden consultar las afectaciones en los canales institucionales para ampliar la información.








