La Misión de Observación Electoral (MOE) presentó su más reciente informe de mapas y factores de riesgo electoral para las elecciones de 2026. El departamento de Arauca fue identificado como una de las regiones con mayor nivel de riesgo consolidado, debido a la convergencia de alteraciones en los resultados electorales y situaciones de violencia.
Según Diego Alejandro Rubiano, coordinador del Observatorio Político Electoral de la MOE, “cuatro de los siete municipios del departamento tienen un nivel de riesgo”, entre ellos, Arauquita y Saravena en riesgo extremo, Fortul en riesgo alto y Cravo Norte en riesgo medio. Esta situación fue advertida a las autoridades nacionales para su atención.
La MOE construye sus análisis a partir de dos tipos de variables: las atipicidades en resultados electorales, denominadas variables pasivas, y los indicadores de violencia. Entre los factores electorales se incluyen la participación, votos nulos, tarjetones no marcados y el dominio electoral. En el ámbito de seguridad, se consideran la presencia de actores armados ilegales, violencia contra liderazgos sociales y políticos, desplazamientos forzados y restricciones a la prensa.
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Estantes vacíos en los D1 en Arauca. ¿A qué se debe? ➜Rubiano explicó que “sólo donde coinciden estos dos factores se construye el mapa consolidado de riesgo”, lo que resalta la gravedad de la situación en Arauca, especialmente por la “injerencia del ELN y estructuras disidentes”, así como por “variaciones atípicas en términos de participación electoral”.
El reciente asesinato de dos escoltas del senador Jairo Castellanos en Fortúl, uno de los municipios en riesgo alto, evidencia la conexión entre los indicadores de riesgo y hechos de violencia actuales. Rubiano señaló que “estos hechos alteran la medición” y que se realizará una actualización de los niveles de riesgo más cercana a la elección.
Entre las recomendaciones de la MOE se encuentra reforzar la seguridad en las circunscripciones de paz, de las cuales tres municipios de Arauca hacen parte, y establecer operativos de seguridad perimetral para asegurar el acceso a los puestos de votación y el ejercicio del voto libre.
El informe también aborda la reconfiguración del conflicto armado en el país tras el Acuerdo Final de Paz de 2016. Según Rubiano, Colombia enfrenta un nuevo escenario de conflictividad con “proliferación de estructuras más pequeñas sin mandos únicos identificables”, motivadas por el control territorial y las economías ilegales, en especial en las zonas de frontera.
Rubiano concluyó con un llamado a la ciudadanía: “El ejercicio electoral es de corresponsabilidad (…), cualquier hecho irregular debe ser reportado a las autoridades o a la MOE a través de la plataforma Pilas con el Voto”.
